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Adicciones

10 mitos sobre la adicción que siguen haciendo daño en Chile

Ricardo Manzur CarrascoRicardo Manzur Carrasco30 de abril de 20266 min de lectura

La adicción lleva décadas acumulando creencias falsas que retrasan el tratamiento, aumentan el estigma y alejan a quienes más necesitan ayuda. La ciencia desmonta cada una.

La adicción mata dos veces. Primero la sustancia. Después lo que la gente cree sobre ella.

En Chile hay más de 700 mil personas con consumo problemático de alcohol y otras drogas, según SENDA. La mayoría no busca ayuda. No siempre porque no quiera. Muchas veces porque lo que cree sobre la adicción le impide reconocer que la tiene. Creencias falsas que llevan décadas circulando y que la evidencia clínica desmonta una por una.

Aquí van los diez mitos que más daño hacen en Chile. Y lo que la ciencia dice realmente.

MITO 1: “La adicción es una falla de carácter o falta de voluntad.”

REALIDAD CLÍNICA  La adicción es una enfermedad crónica del cerebro. Así la define la American Society of Addiction Medicine (ASAM), la OMS y el DSM-5. El consumo crónico de sustancias altera estructuralmente el sistema de recompensa, deteriora la corteza prefrontal, la zona que regula el control de impulsos, y reorganiza los circuitos dopaminérgicos del cerebro. Una persona con dependencia severa puede saber intelectualmente que su consumo le daña y aun así no poder parar. No porque no quiera. Porque el cerebro que debería ayudarle a tomar esa decisión ya no funciona como antes. Eso no es debilidad. Es fisiopatología.

MITO 2: “Si quisiera, podría dejarlo solo.”

REALIDAD CLÍNICA  La dependencia química implica cambios neurobiológicos que hacen que cesar el consumo sea extremadamente difícil sin apoyo clínico. En el caso del alcohol, la abstinencia abrupta sin supervisión médica puede derivar en delirium tremens, una emergencia con mortalidad de hasta el 40 por ciento sin tratamiento. En benzodiacepinas el riesgo es similar. En opiáceos, la recaída tras un período de abstinencia multiplica el riesgo de sobredosis fatal porque el umbral de tolerancia ha bajado. Dejar solo no es valiente. Es peligroso.

Si no sabes cómo empezar, puedes usar nuestro test de dependencia al alcohol de forma anónima y gratuita.

MITO 3: “La adicción solo afecta a quienes consumen drogas ilegales.”

REALIDAD CLÍNICA  El alcohol es la principal causa de ingreso a centros de rehabilitación en Chile, con el 35,6 por ciento de los casos, según datos de SENDA. La cocaína llega al 30,2 por ciento y la pasta base al 21,8 por ciento. Los tranquilizantes sin receta, los opioides y el tabaco generan dependencia clínicamente equivalente a las drogas ilegales. La legalidad de una sustancia no determina su potencial adictivo.

MITO 4: “La adicción solo ocurre en personas de bajos recursos o en situación de calle.”

REALIDAD CLÍNICA  El 28,4 por ciento de los trabajadores chilenos muestra indicadores de consumo problemático según SENDA. El ejecutivo, el médico, el abogado y el empresario son perfiles frecuentes en los centros de tratamiento privados. Lo que cambia no es la prevalencia sino la visibilidad. El llamado paciente funcional consume de forma dependiente y sigue funcionando laboralmente durante meses o años, hasta que el daño ya no puede ocultarse. La adicción no discrimina por nivel socioeconómico.

MITO 5: “Tiene que tocar fondo para estar listo para el tratamiento.”

REALIDAD CLÍNICA  Este es uno de los mitos más dañinos que existe en el campo de las adicciones. La evidencia clínica es unánime: la intervención temprana mejora significativamente los resultados del tratamiento. Cada recaida sin atención deteriora más la neurobiología del paciente y complica el proceso que viene después. No hay un fondo fijo. El fondo puede ser la muerte. Esperar no es estrategia clínica. Es postergación del daño.

MITO 6: “La recaída significa que el tratamiento fracasó.”

REALIDAD CLÍNICA  La adicción es una enfermedad crónica. No tiene cura. Tiene tratamiento. Y como en cualquier enfermedad crónica, la recaída forma parte del curso clínico esperado, no de la excepción. El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIDA) establece que las tasas de recaída en adicciones son comparables a las de otras enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión. Una recaída es una señal de que el tratamiento necesita ajustarse. No de que la persona falló.

Para encontrar el tratamiento adecuado según tu situación, puedes usar nuestro comparador de centros o la 

MITO 7: “La adicción no tiene tratamiento efectivo.”

REALIDAD CLÍNICA  Según datos de SENDA, el 65 por ciento o más de las personas en tratamiento logra abstinencia o reducción significativa del consumo a los tres meses de permanencia. El tratamiento clínico especializado, que combina psicoterapia, manejo farmacológico cuando corresponde y apoyo familiar, tiene resultados sólidos y documentados. Lo que no funciona es el tratamiento inadecuado, el que no considera la complejidad del cuadro, la comorbilidad psiquiátrica y las necesidades individuales del paciente.

MITO 8: “La familia no tiene nada que hacer si el adicto no quiere ayuda.”

REALIDAD CLÍNICA  La familia es parte del sistema terapéutico, no solo un espectador. Cambiar la forma en que la familia interactúa con quien tiene dependencia puede modificar las condiciones que facilitan o sostienen el consumo. Además, el concepto de coadión, cuando la familia encubre, paga deudas o minimiza el problema, es uno de los factores que más retrasa el acceso al tratamiento. La familia puede actuar antes de que el paciente esté listo. Y ese acto puede ser decisivo.

Si eres familiar de alguien con dependencia, puedes consultar con un profesional especializado o solicitar 

MITO 9: “Las adicciones comportamentales no son adicciones reales.”

REALIDAD CLÍNICA  La ludopatía, la adicción al sexo, a las compras compulsivas y a los videojuegos son reconocidas por el DSM-5 y la CIE-11 como trastornos adictivos con base neurobiología equivalente a las adicciones a sustancias. Activan el mismo sistema de recompensa, generan tolerancia y síndrome de abstinencia, y responden a los mismos enfoques terapéuticos. Lo que no es una adicción comportamental es usar mucho el teléfono o correr con frecuencia. La distinción clínica importa.

MITO 10: “Buscar ayuda es admitir que uno es un adicto y eso arruina la carrera o la familia.”

REALIDAD CLÍNICA  El estigma es la principal barrera de acceso al tratamiento en Chile. Pero la realidad clínica es la inversa: cuanto antes se trata la dependencia, menores son las consecuencias laborales, familiares y de salud. El 70 por ciento de las personas en tratamiento por adicciones presenta algún otro trastorno mental asociado según SENDA. Dejar pasar el tiempo no protege la carrera ni la familia. La acelera hacia el deterioro.

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La adicción no es un defecto de carácter. No es una elección. No es un problema exclusivo de quienes viven en la calle. Es una enfermedad compleja, tratable, que afecta a personas de todos los perfiles y que responde mejor mientras antes se intervenga.

Si tú o alguien de tu familia está viviendo algo de lo que describes en estos mitos, el primer paso no tiene que ser una internación ni una gran decisión. Puede ser una consulta anónima o revisar las opciones disponibles.

 

➤ Buscar centros de rehabilitación verificados en Chile →

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Sobre el autor

Ricardo Manzur Carrasco

Ricardo Manzur Carrasco

Editor & Periodista Especializado en Adicciones

Periodista con más de 20 años de carrera, ex editor nacional. Certificado por OPS/OMS y SENDA en neurobiología del consumo y política de drogas. Investiga y escribe sobre rehabilitación, salud mental y políticas públicas en Chile.

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